|
RUEGO DE UN BOXER LLAMADO URSUS Para aquel que es cruel, allá él con su conciencia... ya lo pagará... Querido Dios,
por favor envíame alguien que me cuide!!! Estoy cansado de correr,
estoy enfermo por la desesperación. Mi cuerpo me duele, atormentado
por el dolor. Y querido Dios rezo mientras corro en la lluvia, que alguien
me ame y me dé un hogar, una cama caliente y un hueso grande y
jugoso. Mi último dueño me ataba todo el día en el
jardín, algunas veces sin agua, y Dios eso fue muy duro. Así
que un día mordí mi correa, Dios y huí para escarbar
en la basura y vivir como un callejero. Pero ahora, Dios estoy cansado
y hambriento y con frío. Tengo tanto miedo de no poder llegar a
viejo. Me han perseguido con palos y golpeado con piedras mientras voy
por las calles buscando huesos. No soy malo mientras voy por las calles
buscando huesos. No soy malo en verdad, Dios, por favor ayúdame
si puedes, porque ahora solo soy una víctima del hombre. Tengo
gusanos, querido dios estoy llenos de pulgas. Y todo lo que quiero es
un dueño a quien complacer. Si encuentras uno para mí, Dios
tratare de ser bueno, no morderé sus zapatos y haré lo que
pueda. Lo amaré, protegeré y trataré de obedecer
cuando me diga que me siente, me acueste o me quede quieto. |
|
|
|
DIEZ RUEGOS DE UN BOXER A LOS SERES HUMANOS La carta titulada, no abandones a tu perro, del 9-5-92 y firmada por Cristina Antuñez Llimona, demuestra una sensibilidad de la carece una considerable mayoría de personas. Para reforzar
sus argumentos y aportar mi granito de arena expongo a continuación
los "diez ruegos de un perro a los seres humanos" |
|
|
|
|