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¿Teme
su perro a un corto paseo en turismo y por eso rehúsa subir
a él?¿O es un mal viajero que se opone abiertamente
a las torturas de la carretera?
Algunos
perros simplemente no quieren meterse en el coche en absoluto y
esto puede ser debido a varias razones. El miedo a viajar es un
palpable. Esto no es normalmente el resultado de un incidente, como
un accidente de carretera, sino más normalmente debido a
una asociación negativa con el viaje automovilístico,
como vomitar. Si un cachorro aprende esta asociación en uno
de los primeros viajes puede, esta puede permanecer - causando aprensión
a subir al coche en expectación del vómito, incluso
en edad adulta.
Algunas
veces el miedo no es el resultado de una asociación aprendida,
sino de una simple falta de experiencia. Los dueños son con
frecuencia aconsejados de que conserven a sus cachorros en casa
hasta que se completen las vacunaciones, lo que puede conducir a
toda clase de problemas, -uno es que los dueños no se molestan
en llevar a sus cachorros en el coche porque no pretenden sacarlos
de su destino.
Por
lo tanto las primeras experiencias del cachorro en el coche (aparte
del viaje inicial desde casa del criador, la cual puede ser traumática
de todas maneras) llegue bastante tarde en el desarrollo de su habilidad
para hacer frente al mundo en general, de repente se coloca en una
pequeña habitación que no solo se mueve sino que acelera,
se detiene sin previo aviso y ¡arroja su contenido de un lado
a otro!.
Por
supuesto, muchas personas tienen pocas ocasiones de situar a su
cachorro en el coche debido a que estos hacen ejercicio cerca de
casa, como consecuencia, la asociación que el perro desarrolla
puede ser negativa, por ejemplo en los viajes al veterinario para
las inyecciones. Para vencer el miedo de un perro a introducirse
en el coche, intente convertir el proceso en un juego donde el perro
disfrute, incluso asumiendo un poco de persuasión. ¡Pero
necesita estar decidido y no rendirse!
Comience
abriendo las dos puertas traseras de los pasajeros, de tal manera
que para el perro el coche parezca un túnel. Con su perro
sujeto con la correa, entre dentro y no mire atrás, llegará
un momento en el cual la correa se tense debido a que rehúse
a moverse, pero mantenga la tensión en la correa dando un
suave tirón, por ejemplo no tan duro como para arrastrar
a su perro y permanezca en completo silencio.
SIGO
A MI LIDER.
Como resultado de sus esfuerzos para salir del coche por el otro
lado, su perro al final tendrá que entrar. Cuando lo haga,
siga viendo la forma de operar pero prodíguese con muchos
elogios. Cuando usted salga su perro le seguirá. Corra hasta
el lado por donde entró en principio y repita el proceso
una y otra vez. ¿Quién necesita un entrenamiento de
Jane Fonda?
Su
perro gradualmente se volverá tan excitado por este juego
nuevo que hará un intento de entrar de un salto antes de
usted - en tal punto usted puede tomarse descansos más y
más largos, sentándose en el asiento trasero y haciendo
mucho ruido. Si usted dispone de un coche de cinco puertas o de
una furgoneta, pliegue el asiento trasero, abra la puerta posterior
y cambie el juego a uno donde usted entre por el costado del coche
y salga por la parte de atras y viceversa. Los períodos de
descanso se realizan ahora en el maletero.
ANSIEDAD
EN TRÁNSITO
Cuando usted se haya desprendido de algunas libras, su perro conseguirá
entrar felizmente el coche. Esto puede ser reforzado dándole
todas sus comidas en el coche durante las próximas semanas,
al principio con el motor apagado y finalmente con este en marcha,
aunque no trate de conducir su perro ha comido recientemente, pues
le puede causar vómito.
De
esta manera ahora tenemos un perro que es feliz entrando en el coche,
¿pero cómo podemos lograr que disfrutar viajando?
La
mayor parte de los perros que se muestran ansiosos por viajar en
coche nunca llegan al punto de rehusar a subir a uno. Ellos sin
embargo, jadearán ansiosamente durante todo el viaje e incluso
salivarán abundantemente, lo cuál es una respuesta
fisiológica a la ansiedad, como el vómito.
¿Qué
ocurre si el vómito es una respuesta física al movimiento
del coche, al igual que el mareo en el mar está inducida
por el movimiento de un barco?
En
este caso la náusea se desencadena por el movimiento de fluidos
en el oído interno. Si éste es el problema, entonces
puede necesitarse medicación. Si usted sospecha que el problema
es el mareo en vez de la ansiedad, sería sensato abordar
el tema con su veterinario. Una vez se ha encontrado el tratamiento
adecuado, aguantar una sucesión de varios viajes largos muchas
veces surte efecto.
Si
la angustia de su perro es causada por la ansiedad, se necesita
un método diferente. Si la enfermedad es grave la ayuda de
su veterinario puede ser necesaria con el apoyo de fármacos
que reduzcan la ansiedad combinado con el programa de contracondicionamiento
que le recomienden enviándole a un asesor de conducta, tal
como un miembro de la Association of Pet Behaviour Counsellors.
Si
la enfermedad no es grave usted puede intentar ayudar a su perro
a superar su problema usted mismo. El objetivo es desarrollar unas
asociaciones agradables con el viaje en coche.
Tenga
como objetivo viajes cortos que finalicen en algún lugar
donde su perro disfrute - un parque o el campo por ejemplo, en el
viaje de ida, y vuelva a casa a por una porción de su comida
diaria. Es crucial que se incremente la distancia de los viajes
lentamente, lo que puede significar conducir el coche parte del
camino y caminar el resto a la ida y viceversa en el camino de regreso.
Con
el tiempo las distancias pueden ser aumentadas y obviamente, mientras
más tiempo y esfuerzo se inviertan en ello, más rápidos
aparecerán los resultados. Feliz conducción.
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