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No
todos son "collarazos" y técnicas pavlovianas para
enseñar al perro a obedecer. La aplicación de motivaciones
propias de los caninos, a la luz de la cinoethología, replantea
los métodos actuales.
El
instructor canino, por pura intuición pero, en general, copiándose
del sistema de otros o leyéndolo de alguno de los pocos libros
que existen, logra desarrollar una metodología cuyas bases
describiese Pavlov 1.
Use
el método de premio y castigo, o ambos según
la ocasión-, todo se trata de repeticiones mecanicistas y
hasta fijar, con mayor o menor éxito, determinada conducta
(o impedir otra mediante bloqueo psicológico). El reflejo
condicionado, también llamado automatismo y estereotipia
focal, no tiene discusión si uno desea que su perro largue
baba al oír un timbre, mas, convertirlo en "salivador
de actos", aunque fueran muchos y vistosos, es muy diferente
a un adiestramiento con ganancia de inteligencia, desarrolándole
aptitudes y facultades. La diferencia entre máquina y perro
distingue al operario de lo que debe ser un instructor canino.
Aceptemos
que para conseguir ciertas posturas, maneras de moverse y reacciones
por caso el andar junto, sentarse, morder o soltar la presa-,
o para reprimir actitudes indeseables (romper cosas, escapar de
la casa o hacer pis adentro, no acudir a una orden), el reflejo
condicionado resulta un sistema infalible e, incluso, parecido al
empleado por las madres caninas con sus cachorros; y aún
más, las perras y los machos alfas en las jaurías
de salvajes- suelen aplicar castigos tan duros como el peor de los
adiestradores, pero...
...Además
de reflejo condicionado, proporcionan un modelo vivo su conducta-
y una lógica de la especie. Desde verdades caninas, los progenitores
y líderes podrán proceder con la mayor severidad (Inclusive
la muerte de los remisos), pero, ¿qué significa sit-quedate,
cuidando una pelotita de goma, en la lógica perruna?, nunca
su amo el modelo y líder- se sienta a cuidar nada,
excepto el asado, y ese sit-quedate no necesita de enseñanza
alguna. O, ¿para qué sirve el junto, si los instintos
le recuerdan que alejarse un metro conviene a la seguridad de la
jauría? (Dos perros juntos son dos perros que caen en un
mismo pozo, o mueren con un solo escopetazo). Y el down, al lado
de la presa, desmiente la forma natural: De pie, y jamás
visible (Y no convertido en segunda víctima como se le ocurre
al adiestrador).
Mediante
el reflejo condicionado Pavlov conseguía que los perros babeasen
al oír un timbre; mas, como los timbres ni los sonidos se
digieren, ni tienen buen gusto, la consecuencia era crear un autómata
y, a falta de resortes, un ser estúpido (Baboso, encima).
Las
perras no harán oír a sus cachorros ningún
timbre falso. Castigan a los hijos si se alejan de la paridera (o
del redil, siendo salvajes), pero no enseñarán contra-Natura.
A partir
de la naturaleza humana, de la relación hombre y perro, cabe
sublimar, valerse del reflejo condicionado, pero en lo posible,
de haber alternativa, se preferirá la educación mediante
copia (conducta troquelada, al decir de los ethólogos), por
imitaciones. En tal sentido, la modalidad de los instructores de
POA (Club argentino del Perro Ovejero Alemán) que consiste
en adiestramientos grupales, donde los perros aprenden de otros
enseñados mirándoles mientras trabajan- se aproxima
a la formación sin traumas e, importantísimo, sin
pérdida de carácter y de personalidad.
El
problema del referido método es que no siempre el adiestrado
lo está acorde el interés evolutivo de su especie;
más de una vez, ni siquiera justificado en reales necesidades
humanas, y sí en modas o en el espectáculo con desconocimiento
de indiscutibles principios ethólogicos (Por ejemplo, las
obvias consecuencias de que un ejemplar alfa tenga de modelo a especímenes
de menor jerarquía cinosocial; o que un beta se comporte,
forzoso troquelado mediante, como un alfa).
Ha
llegado, pues, la hora de revisar los métodos.
Hasta
aquí, la instrucción del perro dependía de
repeticiones, del "collarazo" para obligarle a caminar
junto, acostarse o corregir postura-, de gritos y, con buena suerte,
de hígado horneado y galletitas.
La
tecnología, al servicio del reflejo condicionado y veloces
logros (...en convertir buenas máquinas), contribuyó
con el collar eléctrico y los handys transmisores. Vale,
sirve, pero "el mejor amigo del hombre" merece algo más
que logros mecanicistas.
Admito
que el alambre boyero, al impedir fugas con enseñanza elocuente,
ahorra palizas infructuosas y, acaso, muertes o rengueras de perros
tras colisión en caminos. Mejor una descarga eléctrica,
indudablemente, que impide la costumbre de escaparse, que el veneno
anónimo porque el animal mata las gallinas del vecindario
o agrede a otros perros y máxime si, en vez de cuscos, las
víctimas son niños.
No
descarto la velocidad del aprendizaje con collar eléctrico
o de ultrasonido. Incluso desde la ethología, lo consideraré
menos traumatizante que el castigo moral, el ¡fúi!
de los adiestradores clásicos obedecer por sumisión-
y más digno que la coima de los premios digeribles. Pero
propongo regresar a las fuentes.
La
instrucción canina al servicio del hombre debe contrariar
lo menos posible a la que, por naturaleza, hubiese recibido un perro
en funciones de su jauría. Ahí está la clave.
...Y
al respecto, el adiestrar aplicando el saber cinoethológico,
previa selección por tests 2 y crianza específica,
controles veterinarios, alimenticios y métodos lúdicos,
asegura que los animales participen activamente en el aprendizaje,
tal como lo harían a troquel del líder de jauría,
pero sin exigencias en caso de no servir (Oportunidad humana de
ser adornos, cosa que jamás ocurre junto a sus congéneres.
A la cinofilia corresponde el debate de sí esos especímenes
pueden o no engendrar; por mi lado, naturalmente, me opongo).
Lo
ideal sería instruirlo desde el nacimiento, asistir con
la mínima intervención- en la impronta 3,comenzar
el trabajo a los tres meses de edad (Paseos, escondite y búsqueda,
acostumbrarse a ruidos y circunstancias que pidan temple y resolución).
Hay reflejos condicionados que no alteran la lógica conductal
y contribuyen al desarrollo intelectivo, aplicables al producirse
el destete: Con el platito de comida, el llamado a la voz de "¡fix,
fix, fix!" 4, cachorros de menos de dos meses acuden cuando
reciben la orden, se encuentren donde estuvieran, a toda velocidad,
sin las rebeldías de los "en edad" de adiestramiento.
Otro
reflejo condicionado que se parece a las enseñanzas maternas
(Sino caninas, humanas) y resulta tan útil al perro como
a sus poseedores y quizá en el futuro- al veterinario,
funciona únicamente a fijación temprana, con cachorros
de 30 días y hasta los 90; más tarde, la "magia"
es menor. El método consiste en poner de cúbito dorsal
al cachorrito, sosteniéndole para que no se levante, y mientras
lo rascamos y acariciamos, le diremos con voz segura y monótona:
"Curar... curar...", adormitándole. El condicionamiento
se hará diariamente, expulgando o aplicando pequeños
pellizcos en distintas partes, sin dejar de decir la palabra "curar".
Utilizaremos el sistema siempre que se precise curarlo, o aplicarle
un remedio incluso por boca- o una inyección, o bañarle
y, como reforzamiento positivo, con caricias, acostado, de vez en
vez, aun adulto. En accidentes y peleas fracturas y heridas
graves-, ante la urgencia, he cosido y reparado huesos, en muchos
de mis perros y ocasiones, con la tranquilizadora y maternal anestesia
del "curar..curar..."5.
En
el gabinete de Experimentación y Cinoethología, adjunto
a la Escuela de Capacitación Profesional dependiente de la
Asociación de Instructores Caninos, estudia nuevos sistemas
para educar al perro sin mutilarle psicológicamente, desde
la honda y mutua comprensión de índoles y costumbres.
Juan Petrovich Pavlov (1849-1936), fisiólogo ruso;
Test fáctico de Campbell (defensa tópica instintiva),
Test filogenético de Lerena de la Serna (reacción
defensiva muscular "en ola"), Test lactario de Ritcher
(procura fagótica) y Test materno de Sinder-Alterhaus (respuesta
catatónica);
Período que va de la 2ª. A 7ª. Semana de vida,
y que algunos ethólogos prolongan hasta los dos meses;
en alemán "¡rápido!", voz sonora,
aguda e inconfundible;
pronunciada así, en duplicado.
AUTOR
Enrique César Lerena de la Serna es Dr. En Ethología,
único sudamericano citado por el premio Nobel Konrad Lorenz,
autor de más de 2.500 notas y ensayos acerca de diversas
especies animales, publicados en revistas y periódicos argentinos
y extranjeros.
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