|
El color
blanco en el Boxer
por Natacha Moscoso
Cuando
se menciona la palabra Boxer, cualquier persona mínimamente
familiarizada con las diversas razas caninas, visualiza inmediatamente
la imagen de nuestra raza. Probablemente este perro imaginario estará,
en muchos casos, más o menos marcado en blanco.
El
color blanco ha estado unido a la raza Boxer desde el principio
de su historia. De hecho, incluso antes, ya que tradicionalmente
los perros de tipo "Bull" que contribuyeron a la formación
de la raza, tales como el Bulldog inglés, el Bullenbeisser,
y otros perros de raza indefinida pero del mismo tipo (cruces de
Bulldog, etc.) eran muy frecuentemente blancos, píos o marcados
en blanco. En las fotografías antiguas que se conservan de
los ejemplares fundadores de la raza, se observa cómo el
color blanco era habitual e incluso predominante. Precisamente Meta
v.d. Passage, considerada la "madre" de la raza, era una
perra blanca con un par de parches de color.
Parece
ser que el blanco como color de base no gozó nunca del especial
favor de los aficionados. Por otra parte, los pioneros de la raza
tuvieron interés en que ésta fuera reconocida oficialmente
como perro de utilidad, apto para labores de policía y como
perro de guerra (el Boxer ya fue utilizado para estas labores en
la I Guerra Mundial). El manto blanco excluía a cualquier
perro de ser integrado en tales servicios, ya que hacía al
animal muy visible y lo convertía en un "blanco"
(valga la redundancia) fácil para el enemigo.
Hace
ya bastante más de medio siglo que el Club alemán
decidió no aceptar el blanco como color de base en el Boxer.
Se decidió que la superficie máxima de color blanco
exhibida por el Boxer no debía exceder de 1/3 de la superficie
total del cuerpo. Desde entonces, todo aquel Boxer marcado en blanco
en proporción superior a 1/3 no se puede utilizar para la
cría ni puede participar en eventos de belleza. En muchos
países, España incluida, ni siquiera se puede registrar
en los Libros de Orígenes (no tendrá pedigrí),
y por lo tanto no podrá tampoco participar en pruebas de
trabajo.
El
Estándar no ha sufrido ninguna modificación a este
respecto desde entonces, y no es previsible que la vaya a sufrir,
al menos no a corto o medio plazo.
En
la raza Boxer, las marcas blancas son producidas por el gene semi-recesivo
sw. Los Boxer dorados o atigrados con marcas blancas llevan una
sola copia de sw. Los Boxer blancos llevan 2 copias de sw. (Nota:
los Boxer blancos no son albinos. El albinismo está determinado
por un gene distinto y los ejemplares albinos, a diferencia de los
Boxer blancos, carecen totalmente de pigmentación).
Desgraciadamente,
el color blanco producido por las 2 copias de sw va asociado con
problemas de sordera en un porcentaje nada desdeñable de
casos. Este tipo de sordera se desarrolla en el cachorrito en sus
primeras semanas de vida, comenzando cuando el canal auditivo está
todavía cerrado. El proceso es complejo, pero se puede resumir
diciendo que se produce a causa de la ausencia de células
productoras de pigmento (melanocitos) en los tejidos internos del
oído.
El
Boxer de color dorado o atigrado no presenta ningún problema
de sordera.
Este
tipo de sordera no es exclusiva del Boxer blanco, ya que se produce
también en otras razas que son blancas por la misma razón
genética (esto es, el llevar 2 copias de sw), por ejemplo
el Dálmata, Bull Terrier blanco y otras.
Aunque
no se ha hecho ningún estudio específico en la raza
Boxer, sí se han hecho en el Dálmata, y las cifras
observadas son de aproximadamente un 10% de ejemplares afectados
de sordera bilateral (total) y otro 15% afectados de sordera unilateral.
En total, algo así como un 25% de ejemplares con problemas
de sordera. Como podemos ver, éstas son cifras alarmantes.
Otro
problema de los Boxer blancos, aunque éste ciertamente menos
importante que el anterior, es la menor tolerancia a los rayos solares.
Como carecen de pigmentación en la mayor parte de su cuerpo
(excepto ojos, trufa y algunas motas o parches limitados), aquellas
zonas en las que el pelo es escaso o inexistente, como en el caño
nasal, labios, párpados, etc. se queman con facilidad.
Las
restricciones de color son muy comunes en los Estándar caninos,
de hecho, hay muy pocas razas en las que cualquier color esté
aceptado. No sabemos hasta qué punto los criadores de los
comienzos de la raza eran conscientes de los problemas asociados
al manto blanco (aparte de no ser un color "favorito"
y de constituir una desventaja como perro de guarda), pero lo cierto
es que hoy en día, la exclusión del color blanco no
se puede considerar sólo un capricho estético sino
que tiene un pretexto razonable en los problemas anteriormente comentados.
Con
la exclusión a mediados de los años 20 de los Boxer
blancos de los libros de orígenes y de la crianza, seguramente
se esperó que los ejemplares de este color serían
cada vez menos frecuentes y acabarían por desaparecer totalmente
de la raza. Evidentemente, esto no ha sucedido. Todos sabemos que
los cachorros blancos han seguido siendo muy comunes. En Alemania,
el porcentaje general de cachorros blancos ronda actualmente el
10%, en U.K., EEUU y Canadá el 20%. Estas son cifras elevadísimas.
Supongamos que en España nos encontramos en un punto intermedio,
sobre el 15%, Como en 1998 se inscribieron en el L.O.E. 4.708 Boxer,
el número de cachorros blancos nacidos sería de unos
700. 700 cachorros blancos = 700 cachorros "desperdiciados".
Una gran pérdida desde todos los puntos de vista. Estos cachorros
han causado el mismo desgaste y el mismo esfuerzo de parto a las
perras que los cachorros de color, así como desilusión
y disgusto a los criadores. Un gran número de ellos habrán
sido sacrificados nada más nacer, opción por cierto
poco agradable para cualquier amante de los animales. Otros habrán
sido criados con el mismo esfuerzo de tiempo y económico
que los otros cachorros, para luego ser vendidos a muy bajo precio
o incluso regalados. Y no olvidemos que entre ellos habrá
algunos que además sean sordos.
¿Por
qué tras tantos años después de excluir a los
Boxer blancos de la crianza estos siguen apareciendo? Sencillamente
porque se eliminó a los blancos pero no se eliminó
a los portadores del gene responsable (sw). Es como intentar eliminar
un síntoma pero sin eliminar la causa que lo origina.
Los
pioneros de la raza seguramente no conocían la forma de transmisión
del blanco, y por ello no pudieron eliminarlo. Esto no es una crítica
sino sólo una observación, la genética es una
ciencia que avanza constantemente y hay que reconocer que, en general,
no es una asignatura de las más accesibles para el aficionado
medio. Hoy en día la transmisión del blanco en el
Boxer sí se conoce y, afortunadamente, sigue el modelo de
herencia Mendeliana simple, por lo que como vamos a ver a continuación
es sencilla de comprender y aplicar (que nadie "abandone"
ahora):
El
alelo para color (bien dorado o atigrado) es S (dominante)
El alelo para las marcas blancas es sw (semi-recesivo)
De
modo que desde el punto de vista genético nuestros Boxers
pueden ser:
- Sólidos
(sin marcas blancas o con marrcas blancas mínimas): SS
- Marcados en blanco: Ssw - Blancos: swsw
Por lo tanto, los diversos cruces permitidos y sus resultados son:
A)
sólido x sólido = 100% sólidos
SS x SS = SS, SS, SS, SS
X
=    
B)
sólido x marcado en blanco = 50% sólidos, 50% marcados
SS x Ssw = SS, Ssw, SS, Ssw
X =


C)
marcado x marcado = 25% sólidos, 50% marcados, 25% blancos
Ssw x Ssw = SS, Ssw, Ssw, swsw
X =
  
De modo que los cruces de tipo A y B nunca producen cachorros blancos.
Obsérvese además que el cruce de tipo B produce la
misma proporción de cachorros marcados que el cruce de tipo
C, con la importante ventaja sobre este último de que no
produce ningún blanco, ya que estos son sustituidos por sólidos.
Como
vemos, los Boxer sólidos (genotipo SS) jamás producen
cachorros blancos, independientemente de con quién sean cruzados.
Evidentemente
la cuestión clave aquí es poder identificar con certeza
cuáles son los auténticos Boxer sólidos (SS).
Pues bien, esto es bastante sencillo en la mayoría de los
casos: Los auténticos Boxer sólidos no tienen blanco
por encima de las hendiduras que separan los dedos, únicamente
una pequeña mancha blanca en el pecho y rara vez una mínima
marca blanca en la cara (una sombra de blanco sobre el caño
nasal o entre los ojos).
Las
marcas blancas por encima de las hendiduras que separan los dedos
(que casi invariablemente van acompañadas de marcas blancas
en la cara) "traicionan" al Boxer marcado en blanco (Ssw)
y por lo tanto portador del alelo sw. Así pues la clave está
en observar las patas de los Boxer, y fijarse hasta dónde
llegan las marcas blancas: si están constreñidas a
los dedos, el ejemplar es sólido y no producirá cachorros
blancos.
Esta
sencilla norma funciona en al menos el 95% de las ocasiones, aquellos
casos en los que no es fácil establecer con seguridad a qué
categoría pertenece un ejemplar son franca minoría
y por tanto esta norma es válida para nuestros propósitos
prácticos.
Hay
desde luego otros genes que intervienen en el patrón total
de color de nuestros Boxer, como son aquellos que controlan la máscara
negra, el color básico dorado o atigrado, el tamaño
de las marcas blancas, etc. pero ninguno de ellos afecta el asunto
que estamos discutiendo en este artículo.
Salvo
algunos casos aislados, la mayoría de los criadores de Boxer
estamos "en el negocio" por afición y no por intentar
obtener una rentabilidad económica, todos sabemos muy bien
que a lo máximo que podemos aspirar normalmente es a "quedar
en paz", y lo cierto es que muy frecuentemente invertimos en
nuestra afición mucho más de lo que obtenemos (económicamente
hablando). Conocer de qué cruces pueden aparecer o no cachorros
blancos es una ayuda en este aspecto.
Pero
aparte de las serias desventajas ya comentadas de los cachorros
blancos (no inscribibles en LOE, problemas de sordera, pérdida
económica), la más importante sin ninguna duda es
el desperdicio genético que estos cachorros suponen. Dado
que el porcentaje de blancos asciende a un 10-20% según los
países (y en los cruces individuales de tipo C sube a un
25%), hay que darse cuenta de que se están "tirando
a la basura" un número elevadísimo de cachorros
con sus correspondientes genes, que de no haber sido blancos podrían
haber contribuido significativamente al "pool" genético
de la raza, que por cierto lo último que necesita es un mayor
estrechamiento.
Así
pues, es razonable animar a todos los criadores y aspirantes a criadores
a valorar mucho más esas hembras sólidas (sin blanco),
que son una auténtica joya para la crianza, ya que permiten
elegir cualquier macho sin restricciones de color y sin riesgo de
producir cachorros blancos. Todos aquellos que tienen hembras marcadas
en blanco, ya saben qué tipo de macho han de elegir si no
quieren encontrarse con un promedio del 25% de blancos en sus camadas:
un sólido.
Todo esto lógicamente en la medida de lo posible, ya que
sabemos que hay otros muchos aspectos a considerar en el momento
de elegir un semental para nuestras hembras: tipo, carácter,
genealogía, etc.
En
Gran Bretaña, donde el Boxer es una raza muy popular y hay
más de 15 Clubes de Boxer, el asunto de los blancos ha sido
abordado en los últimos tiempos de forma seria por el Consejo
de la Raza Boxer. Este movimiento ha sido propiciado, entre otras
razones, por las crecientes restricciones del Consejo de Europa
con respecto a la crianza de perros. Es más que probable
que este organismo tome cartas en el asunto tan pronto como tenga
conocimiento de que en la raza Boxer un número importante
de cachorros (blancos) son sacrificados nada más nacer. La
forma en que lo haga y sus consecuencias pueden ser imprevisibles.
Esto es en Gran Bretaña motivo de preocupación entre
los aficionados, ya que allí el porcentaje de cachorros blancos
nacidos ronda el 20%. El motivo de tan elevada cifra es que en este
país es prácticamente inaudito presentar Boxers sólidos
en las exposiciones, lo cual propicia que la gran mayoría
de cruces pertenezcan al tipo C, esto es, marcado x marcado.
Por
otra parte, en Gran Bretaña ciertos grupos de protección
animal ejercen una gran presión, incluso sobre colectivos
fuertes como el de los veterinarios. Como ejemplo significativo
de esto se puede citar que hay ya muchos veterinarios que se niegan
a cortar rabos. Así pues, este temor ante una posible intervención
del Consejo de Europa en la raza Boxer está más que
justificado.
El
Consejo de la Raza Boxer en Gran Bretaña ha estudiado varias
posibles opciones para resolver el dilema de los blancos, junto
con sus respectivas desventajas. Creo que a cualquier aficionado
le resultará interesante conocerlas (independientemente del
país), por lo que paso a comentarlas ahora. Las opciones
originales eran 5, pero algunas de ellas prácticamente idénticas,
por lo que las he agrupado en 3 para que no resulten repetitivas:
Opción
1: aceptar a los Boxer blancos como totalmente válidos a
efectos de cría y exposiciones. A favor: evitaría
el sacrificarlos, más ejemplares entre los que elegir futuros
reproductores/as, más oportunidades de selección sin
que esto acarree un estrechamiento de la base de cría y económicamente
beneficioso para el criador. En contra: habría que modificar
el Estándar, iría en contra de lo establecido en otros
países (salvo que se les sumasen en esta medida) y habría
un incremento general de ejemplares sordos en la raza (de manifiesto
sólo en los blancos).
Opción
2: evitar el nacimiento de cachorros blancos por medio de la exclusión
de cruces entre marcado x marcado (cruce de tipo C). Los cruces
permitidos serían sólido x sólido (cruce de
tipo A) y sólido x marcado (cruce de tipo B). A favor: se
evitaría efectivamente la producción de blancos y
por lo tanto también la de ejemplares sordos mientras que
se mantendrían todas las ventajas de la Opción 1.
En contra: en Gran Bretaña prácticamente se "exige"
que los perros de exposición sean marcados en blanco, con
lo que no sería posible cruzar dos ejemplares de exposición
entre sí.
Opción
3: promover la participación en exposiciones y la utilización
como reproductores de Boxer sólidos, incluso modificando
la redacción del Estándar de forma que favorezca a
los Boxer sólidos. A favor: aumentaría la participación
de Boxer sólidos en exposiciones, lo cual llevaría
a un aumento de su utilización en la cría con la consiguiente
disminución del número total de cachorros blancos,
y todos los beneficios de esto ya mencionados en las opciones 1
y 2. En contra: la oposición de un sector tradicional (en
Gran Bretaña) a ceder terreno en el ring a los Boxer sólidos
en detrimento de sus preferidos ejemplares marcados en blanco.
El
Consejo de la Raza ha escogido, en mi opinión muy juiciosamente,
la Opción 3 como la más adecuada y viable. Ahora está
en manos de los diversos Clubes el implementarla.
La
situación en España es menos grave que la de Gran
Bretaña, sin embargo también aquí, al igual
que en otros países de la Europa continental, puede observarse
un predominio de ejemplares marcados en blanco en las exposiciones.
¿Por qué? La respuesta más obvia a esta pregunta
es que, desgraciadamente, algunos jueces se dejan llevar por una
preferencia personal respecto a las marcas blancas o no ven mucho
más allá de un color vistoso, sin prestar la suficiente
atención a la verdadera calidad del perro, que desde luego
no tiene NADA que ver con la presencia o no de marcas blancas.
Propongo
el siguiente ejercicio a todos los aficionados, criadores y jueces:
cada vez que estén observando o evaluando un ejemplar marcado
en blanco, intenten imaginarlo SIN las marcas blancas. Y viceversa,
si es un ejemplar sólido, intenten imaginarlo CON marcas
blancas. Es un ejercicio sencillo y algunas personas quedan muy
sorprendidas al comprobar cómo la presencia o ausencia de
marcas blancas afecta negativamente la objetividad de su valoración.
Sería
bueno que todos, jueces, criadores y expositores, leyéramos
atentamente el Estándar y nos fijásemos en lo que
dice en el apartado relativo a color y marcas blancas (Estándar
FCI nº 144).
(Nota:
Las ideas y conclusiones expuestas en este artículo son el
resultado de la experiencia directa en la crianza del Boxer, la
observación de los resultados de cría de otros criadores,
análisis de los Zuchtbuch del Boxer Klub alemán y
la lectura de diversos artículos y libros sobre genética,
así como algunos escritos del genetista británico
-juez y criador de Boxer- Bruce Cattanach.)
Natacha
Moscoso
|